¿Conoces las diferencias entre mosto y vino?

Mosto y Vino en Enoturismo y VinificaciónUna de las actividades más importantes en enología es el prensado de la uva, dando como resultado mosto y vino

Contenidos formativos sobre la vinificación

En cuanto a enología, una de las principales dudas que surgen es el de las principales diferencias con las que cuentan estos dos elementos es el procedimiento de elaboración, pues el primero de ellos (mosto) es el primer paso para obtener el vino.

Para conseguir el mosto el método más habitual es el “pisado de las uvas” aunque antes hay que tener en cuenta una serie de puntos relacionados con la calidad y sanidad.

A la hora de seleccionar la uva para hacer el mosto hay que tener en cuenta:

  • Que las uvas estén enteras pues si pierden líquido puede significar que contienen gérmenes.
  • Su maduración así como su limpieza (sin tierra ni barro) condicionan el resultado final (vinos desequilibrados), por lo que el aspecto nos aporta mucha información.
  • Hacer un estrujado de la uva libre de infecciones y suave ya que si hacemos lo contrario podemos extraer el aceite de sus semillas.
  • La temperatura no debe superar los 20 grados.

Por un lado, el mosto sólo puede obtenerse en época de vendimia que corresponden a los meses septiembre-octubre en el hemisferio norte.

Y por otro, la calidad está condicionada al tipo de uva elegida (Bobal, Merlot, Cabernet, Tempranillo, las más frecuentes).

Tipos de mosto

En el enoturismo, una de las actividades que podemos encontrar es la de los sistemas de producción, que permiten distinguir varios tipos de mosto. Existen tres tipos: simple, concentrado y sulfatado.

El primero, es el resultado que se obtiene tras el prensado; el segundo, es el producto de la deshidratación del mosto simple; y el tercero, es el primer mosto conservado a base de sal de potasio o azufre y oxígeno.

Dicho todo esto, podemos concluir diciendo que el mosto es el zumo de la uva, compuesto por la piel, semillas y pulpa de la vid, en definitiva, el resultado de la uva una vez tratada mientras que el vino es la bebida que se obtiene de la fermentación alcohólica del mosto.

En cambio, el vino se clasifica en base a su color y su edad, obteniendo: vino tinto, vino rosado y vino blanco (en base a su color); y vino joven o vino de crianza (atendiendo a su edad).

Para concluir os presentamos algunos de los beneficios que aportan el consumo de estas dos joyas a nuestra salud:
  • Contienen un gran valor antioxidante, protegiendo las células de nuestro cuerpo y evitando así su deterioro.
  • El mosto es rico en vitamina E que ayuda a regenerar los tejidos del organismo.
  • Mejoran la circulación sanguínea fortaleciendo nuestro corazón, dándole a la sangre mayor fluidez y disminuyendo la presión arterial.
  • El vino tiene una propiedad que impide la formación de células de grasa ¿interesante verdad?
  • Previenen demencias y enfermedades seniles.
  • En pequeñas dosis combaten el cansancio.
  • Aumentan las endorfinas en nuestro organismo.
  • El vino reduce el sabor de las grasas en nuestro paladar.
  • Bloquean el crecimiento de las células que originan el cáncer de mama y pulmón.
  • Ayudan a filtrar y depurar los órganos urinarios.
  • El vino tinto es rico en polifenoles que reducen el colesterol.

Vale la pena tener todo esto en cuenta ¿verdad?

Combina su consumo moderado con ejercicio y mantén tu corazón joven por más tiempo. ¿A qué te empieza a apetece uno?

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