La vinificación para vinos blancos

Vino Blanco. EnologíaEl vino blanco se elabora a partir de uva blanca, o tinta no coloreada y su elaboración se realiza sin la presencia de los hollejos (pieles), ni raspones.

El primer proceso es un análisis para determinar su calidad y eliminar aquellas uvas no aptas para someterse al despalillado, separándolas de los raspones.

El estrujado rompe la pared celular de la uva con delicadeza sin llegar a la parte sólida ya que aporta astringencia al mosto. Para los vinos delicados como el Champagne este paso se suprime.

Para el prensado se utilizan prensas neumáticas con una membrana que se hincha y presiona la uva sin dañar las pieles y pepitas.

Se limpia el mosto (desfangado) para que quede más ligero, pero debe hacerse antes de la fermentación. Si es necesario se procederá a la modificación del color de la uva mediante una aireación intensa y carbón vegetal.

La fermentación para este tipo de uvas se realiza a bajas temperaturas para duplicar los azúcares en alcohol. Si se quiere conseguir un vino blanco seco, la fermentación se realiza de forma espontánea.

En el descube se traslada la mezcla a otro envase para separarlos de las partículas que quedan en el fondo y hacen que pierda su aroma.

¿Qué hacer llegados a este punto?

Se pueden tomar dos caminos diferentes:

  • Clarificación y estabilización: La uva en algunos casos puede presentar suspensiones o turbideces que se eliminan con un clarificador que las precipita al fondo. Por último ya se podría embotellar para su venta bajo el nombre de blanco joven.
  • Si lo que queremos es un vino blanco de crianza, se pasará a barrica de roble para su envejecimiento.

En las próximas publicaciones detallaremos el proceso de vinificación del vino tinto y el vino rosado. Mientras tanto esperamos que el vino blanco ya no tengan secretos para vosotros.

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