El origen del aceite de oliva en Andalucía

Origen del aceite en AndalucíaSegún diferentes referencias históricas y vestigios arqueológicos, situamos el origen del olivo en Asia Menor, Oriente Medio

Si existe algún producto que haya marcado al ser humano a lo largo de su historia ese es el aceite de oliva. Aunque no ha implicado un cambio significativo en el devenir de la humanidad, lo cierto es que, tanto su consumo como su producción, ha estado muy ligado a las civilizaciones pasadas y a nuestra cultura actual, concretamente, la andaluza.

Civilizaciones como la romana, egipcia o fenicia comenzaron con la actividad orientada a la plantación y extracción del jugo de la aceituna hasta llegar a Grecia donde se le dio un mayor protagonismo de manera que muchos de los saberes y usos actuales son herencia del pueblo griego.

El aceite de oliva en la cultura griega

Este producto está muy vinculado a la cultura griega, ya que según la leyenda, la diosa Atenea hizo brotar un olivo en la ciudad con la punta de su lanza.

Los griegos utilizaron el aceite de oliva como alimento, como combustible e incluso como cosmético.

Cuenta la leyenda que Zeus, para establecer el dominio del territorio, hizo como una especie de concurso en el que se debía hacer un regalo útil a la humanidad. Atenea apareció con una pequeña ramita y sutiles hojuelas de color verde argénteo: una planta fuerte, capaz de vivir largos años y de producir frutos apetitosos y sabrosos, de los que los hombres podían extraer un líquido ideal para completar la comida (el aceite de oliva), dar fuerza al organismo, aliviar las heridas y también alumbrar la noche. Y fue así como Zeus nombró vencedora a Atenea.

El olivar en Egipto

En Egipto se inició el cultivo del olivo hacia el 2000 a.C. con fines cosméticos, y fueron ellos mismos los que empezaron a comercializarlo. También era comúnmente usado durante las competiciones, en las que los griegos se ungían con aceite de oliva mezclado con ceniza.

Posteriormente, los fenicios, llevaron el cultivo del olivo al sur de la Península Ibérica, (lo que actualmente es Andalucía), en el siglo XI a.C. llegándose a convertir en una de las principales zonas de producción.

Aceite de oliva y Al-Andalus

En Andalucía se comenzó a cultivar la aceituna para la producción de aceite de oliva dedicado generalmente para exportación, sobre todo al Imperio Romano (Inglaterra, Francia, Holanda, Alemania y Suiza) y a la India, lo cual permitió que Andalucía se beneficiara de muchas mejoras sociales y políticas.

Las principales zonas productoras de aceite fueron Badajoz, Córdoba, Jaén y Sevilla. Este producto era símbolo de riqueza, pues se le daba diferentes usos: alimento, cosmética, medicina, combustible vegetal, materia prima para ebanistería, para elaborar jabones,…

Los árabes fueron claves para este sector, ya que mejoraron las técnicas de cultivo, la tierra, la fabricación de tinajas para su almacenamiento… y le dieron múltiples usos medicinales, cosméticos y gastronómicos.

El gran auge llegó en el siglo XIX gracias a la red ferroviaria que impulsó el comercio y expansión del aceite por toda España.

Hoy en día se puede encontrar en todo el mundo, pero su cuna es la zona Mediterránea, donde se centra la mayor parte de producción, siendo sin duda España el país con más olivos y mayor producción de aceite de oliva del mundo.

¿Quieres saber más sobre el mundo del aceite? Síguenos en Facebook y Twitter y visita nuestra categoría “Oleoturismo“.